A pesar de que esta es una verdad demostrada científicamente, desde hace más de medio siglo, por el célebre científico Albert Einstein, a día de hoy, todavía hay miles de escépticos que no terminan de creérselo. O que no entienden que relación tiene con nuestras vidas.

Muchísimas personas siguen creyendo que lo único que pueden percibir con sus sentidos es todo lo que hay. Y creen que la «realidad» es tal cual la perciben…

Y nada más lejos. La realidad que percibimos es solo una representación generada dentro de nuestro cerebro para descodificar la información.

Información que es energía, energía que es información. Cuando la información o energía entrar dentro de nuestro sistema a través de los 5 sentidos (vista, olfato, tacto, gusto,oído) se convierte en electricidad, para que el cerebro pueda procesarla. Somos como un ordenador básicamente.

Así que como decía Einstein, la materia no existe, es solo energía vibrando a muy baja frecuencia y por tanto percibida por nuestros sentidos.

Nuestros sentidos son antenas limitadas, incapaces de percibir todo el espectro de energía de la que esta compuesto nuestro mundo. Por eso no podemos percibir los rayos X, por ejemplo; aunque gracias a la tecnología sabemos que existen.

Es importante entender esto de base, para poder aprender los distintos procesos de manifestación consciente.

Es decir para cocrear la vida que queremos.

Si podemos aprender a gestionar la frecuencia en la que todo nuestro sistema energético vibra, seremos capaces de cocrear aquello que deseamos.

¿Por qué?

Por que nosotras también somos energía. Nuestros pensamientos, son impulsos eléctricos, nuestras emociones electricidad, son energía que se manifiesta en el plano físico a través del cuerpo. Todas y cada una de las células de nuestro cuerpo son energía vibrando.

¿ No es maravilloso? A mi me lo parece 🙂

¿Cómo?

Pues una de las leyes universales de la metafísica, muy famosa en la actualidad, es la ley de la atracción. El problema es que hasta ahora pensábamos que podíamos atraer simplemente a través del pensamiento positivo, o de las visualizaciones creativas, o mirando cada día un moodbaord colgado en la pared con recortes de revista de nuestra vida ideal. Pero no es tan sencillo…o más bien,es igual de sencillo, pero no funciona así. Todo lo anterior son herramientas útiles para el proceso, pero no las básicas e imprescindibles.

La verdad es que atraemos aquello que vibramos, sí. Pero vibramos a través de nuestros sistema de creencias inconsciente.

Como supongo que ya habrás escuchado alguna vez, nuestra mente es un 5-10% consciente y un 95-90% inconsciente. Por lo tanto, la vibración magnética provendrá de la fuerza de atracción de ese 95-90%.

¿Y que hay en ese 95-90%?

Pues ahí es donde están todos los programas automáticos que necesitamos para la supervivencia, como por ejemplo, el programa que le dice a nuestro cuerpo cómo bombear el corazón,o el que nos hace respirar sin ponerle consciencia…¿Te imaginas que follón sino?

También tenemos, ahí guardaditos, los programas culturales y sociales que se nos han ido inculcando a lo largo de nuestra vida a través de la educación, los medios de comunicación y la religión.

Y por supuesto las creencias, en general limitantes, que tenemos sobre nosotras mismas y el mundo que nos rodea. Que las hemos ido adquiriendo desde el momento de nacer hasta la actualidad a través de nuestros padres y el sistema familiar.

Pero en mayor medida nuestro sistema de creencias se forma entre los 0 y los 7 años. Cuando nuestro cerebro es una esponja y todavía esta tiernecito.

Todo aquello que experimentamos y percibimos del mundo es procesado por nuestros sistema cognitivo generando conexiones neuronales. Caminos, carreteras, preestablecidas por donde circulará la información que recibamos del exterior. Por eso es importante entender que no percibimos el mundo tal cual es, sino que lo hacemos a través de nuestros sentidos que crearán imágenes, sensaciones y representaciones mentales en nuestra mente. Creando una vibración determinada que atraerá energías de igual frecuencia: ley de la atracción.

Así que si un circuito neuronal, es decir un carretera ha sido reforzada durante mucho tiempo, siempre que reciba un nuevo input, el impulso eléctrico tenderá a circular por el camino establecido. Como si hechas agua encima de una superficie con surcos, esta tenderá a meterse por los agujeros, en vez de deslizarse por la parte lisa.

Es decir, que a pesar de estar viviendo situaciones distintas, y recibiendo nuevos impulsos eléctricos, nuestra mente tenderá a procesarlas siempre de la misma forma, reforzando cada vez, ese circuito neuronal, que creará siempre la misma vibración, y por tanto acabará atrayendo siempre lo mismo.

Entonces, para poder cocrear de forma consciente nuestra realidad tenemos que conseguir que nuestras creencias inconscientes, las que nos hacen funcionar de forma automática, estén alienadas con nuestros deseos conscientes. Por que de nada me sirve decir: quiero ese nuevo puesto de trabajo. Si a nivel inconsciente mi sistema de creencias, es decir los circuitos neuronales o carreteras, es decir lo que en realidad vibra y atrae, lo que esta comunicando al Universo, lo que esta emitiendo como una radio es: no soy capaz de tener un trabajo mejor.

¿Me he explicado? ¿ Se entiende?

Se que estoy usando vocabulario muy poco espiritual para contar estas cosas, pero es importante que empecemos a ver estos procesos como parte natural de la existencia y no como supersticiones esotéricas sin fundamento.

Bien, espero haberte podido ayudar a aclara un poquito más como funciona la Manifestación consciente.

Suscríbete a mi newsletter y cada semana compartiré contigo trucos y herramientas para la reprogramación de tu sistema de creencias inconscientes. Ejercicios y meditaciones para mantener en equilibrio tu sistema energético y que puedas manifestar lo que te mereces.

Juntas podemos construir un mundo mejor, estoy segura.