El mundo entero es un espejo que nos devuelve el reflejo de lo que llevamos dentro.

Como contaba la semana pasada la sombra es esa parte de nosotros que rechazamos inconscientemente, tanto por que consideremos que determinada característica es negativa, como porque no sentimos que merezcamos dicha cualidad.

Esto sucede porque a medida que crecemos vamos rechazando y desterrando al subconsciente esas partes de nuestra esencia más auténtica que nos provocan más vergüenza. Tanto porque nos han dicho que X comportamiento esta mal, como porque nos han hecho creer que no somos suficientemente buenos como para encarnar determinada cualidad, haciendo que nos avergoncemos de quién somos.

Y todo esto sucede durante nuestra infancia, de los 0 a los 7 años,que es el periodo clave. Después, a lo largo de la vida, iremos acrecentando nuestra sombra, pero el núcleo estructural se conformará durante ese periodo.

La vergüenza es el origen de nuestra sombra más profunda. Y es la vergüenza uno de los bloqueos más grandes a la hora de manifestar conscientemente abundancia en nuestras vidas.

Si durante nuestra infancia hemos sido avergonzadas o criticadas por algún aspecto de nuestra personalidad, de nuestra conducta o nuestro cuerpo, si hemos visto a algún adulto de nuestro entorno, a familiares o maestros, ridiculizar, juzgar o rechazar algún aspecto en otra persona o en ellos mismos, tenderemos a negar ese aspecto en nosotras también. Eso sucede con el fin de seguir siendo aceptadas en el grupo familiar y social. En la infancia la necesidad de pertenencia es una cuestión de vida o muerte, por tanto nuestra capacidad de adaptarnos a las normas y programas de nuestro entorno es primordial.

La vergüenza también la heredamos de nuestra cultura a través de los medios de comunicación, la religión y educación, que determinan lo que es aceptable o no en una sociedad a través de determinadas narrativas y constructos, impidiendo que exploremos nuestros ser auténtico en libertad.

Las conclusiones que saca un infante durante su etapa de crecimiento no tienen porque ser verdaderas, pero es el mecanismo de supervivencia que ha encontrado. Puede que sus padres no juzgaran como algo negativo el leve sobrepeso del niño, pero si oyó a la madre quejarse continuamente de su figura, es posible que el niño crea y sienta que hay algo malo en su cuerpo también.

O por ejemplo, si en una familia nunca ha estado bien vista la homosexualidad, y se ha criticado y juzgado, de mayor puede ser un aspecto que se niegue en una misma, impidiendo vivir una sexualidad de forma libre.

O si en una familia siempre se ha creído que ganar mucho dinero es de personas poco honestas, y se ha rechazado a personas de otra clase social, de adulta, es posible, que se tenga dificultad para atraer abundancia. Puede que se tengan dificultades para ganar determinadas cantidades de dinero, que se encuentren techos económicos, que no se pueda subir de cierta cifra por más que una se esfuerce sin entender porqué.

Otro ejemplo sería esa persona que tiene una gran inquietud artística pero que ha tenido que ser reprimida porque en su familia se consideraba una pérdida de tiempo, llevando a la persona a desarrollarse profesionalmente en una área muy lejos de su interés real, con todos los problemas que acarrea cargar con una gran frustración.

Todo esto son bloqueos inconscientes que acarreamos a lo largo de nuestra vida adulta y son difíciles de detectar. Se tiende a pensar que los problemas que experimentamos como adultos son debido a factores externos en vez de la proyección de nuestros bloqueos internos. Pero el Universo siempre nos devuelve lo que proyectamos, por eso atraemos lo que negamos a nivel inconsciente y por eso es importante el trabajo de integración con la sombra. Para que nuestro sistema de creencias inconsciente no nos domine debemos hacerlo consciente. Lo que niegas te posee, lo que muestras te hace fuerte.

Las debilidades compartidas son fortalezas.

Es muy difícil ver la propia sombra, mucho, ya que es un aspecto oculto de nuestra consciencia y requiere tiempo y una observación minuciosa de nuestra proyecciones.

LA SOMBRA SE PROYECTA

La sombra se proyecta como la sombra de un objeto se proyecta sobre la superficie que tenga delante. Y nosotros proyectamos nuestra sombra en el mundo de nuestro alrededor. Y es así como podemos empezar a conocerla, a partir de sus proyecciones

Este concepto puede ser incomodo de aceptar al principio, porque supone asumir mucha responsabilidad sobre uno mismo y la vida que se tiene. Y en general las personas preferimos culpar a nuestros padres, a nuestros jefes, a nuestros políticos o al sistema, de nuestros problemas. Pero lo cierto es que nosotros somos el sistema, nosotros somos el mundo. Y los otros reflejan lo que hay de nosotros en el mundo.

Al igual que nosotras proyectamos nuestra sombra en el mundo otros proyectan su sombra en nosotras y es por eso que a veces no podemos entender porque esa persona nos ha rechazado,juzgado, no le caemos bien, o nos tiene celos. A veces no es que estemos haciendo nada mal, sino que hay algo en nuestra forma de estar en el mudo que detona su sombra. Cuando esto sucede tenemos que ser conscientes de ello y no tomar su reacción personal, entender que no va sobre nosotras, sino de ella y no reaccionar, dejarlo pasar. Cuando una proyección no encuentra resistencia o superficie contra la que posarse, termina desvaneciéndose.

Para detectar una proyección tenemos que fijarnos en aquellas reacciones emocionales más fuertes y desagradables, eso sucede, cuando sentimos que nuestro ego ha sido fuertemente golpeado.

Por ejemplo, si hay alguien en el trabajo que te irrita, observa que es exactamente lo que te molesta de la otra persona:

Podríamos decir por ejemplo que te irrita ese compañero que siempre cree tener la razón.

  • ¿Cómo te hace sentir?
  • ¿Por qué supones que la otra persona se cree que tiene la razón?
  • ¿En qué área de tu vida sientes que no tienes razón?
  • ¿Quién te gustaría que te diera la razón y sobre qué tema?
  • ¿Sobre qué dudas de ti misma?
  • ¿En qué aspectos te sientes insegura y sin razón?

Con esta clase de preguntas podríamos seguir la exploración hasta encontrar un miedo y una creencia asociada.

Así que te propongo que escribas en tu diario de trabajo todos aquellos aspectos que niegas de ti misma y juzgas en los demás y empieces a explorarlos. Intenta sintetizar el aspecto a una sola palabra y pregúntate si tu lo eres.

Por ejemplo:

Arrogancia

¿Eres arrogante?

Sabrás si forma parte de tu sombra porque recibirás un fuerte golpe en tu ego y un profundo rechazo y negación…no yo no soy eso…es el otro el que siempre intenta tener razón, yo no…es él el arrogante.

Y observa también la emoción de vergüenza asociada a ese aspecto negado.

¿Qué pasaría si alguien se enterara de que en el fondo tú eres la arrogante que siempre quiere tener razón? ¿Te morirías de vergüenza? Eso es la sombra.

Si no es parte de tu sombra, simplemente tu reacción será neutra.

Este ejercicio también lo puedes hacer con aspectos positivos, pero ya os lo contaré otro día.

Integrar la sombra es la forma más rápida para empezar a manifestar la vida que mereces, liberarte de viejos bloqueos y acercarte a tu alma, que ya es completa y perfecta en todo momento.

Como siempre me encantaría saber de ti y tu proceso.

Un abrazo con amor

Helena