Todo aquello que te molesta o irrita de los demás, todo aquello que juzgas en el otro y todo aquello que consideras vergonzoso son aspectos que rechazas en ti y conforman tu sombra.

La sombra fue definida por Carl G. Jung en sus estudios sobre la psique humana. La sombra es un arquetipo que designa todo aquello que esta en la oscuridad, es decir, lo que esta en el inconsciente. La sombra es aquella parte de nuestro ser de la que no somos conscientes y que al estar fuera de nuestra mirada ejerce una gran influencia sobre nuestra vida.

Jung decía: «Nadie se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad»

Si no conoces tu sombra y la niegas, ella decide por ti, te controla, te provoca más dolor y es capaz de destruir lo que amas. El auto-sabotaje, los malos hábitos y las adicciones forman parte de ella. Cuando la conoces e integras, deja ser un temible enemigo, para pasar a ser tu mejor aliada ayudándote a crecer y evolucionar.

¿Cómo se origina la sombra?

Todos nacemos completos y morimos completos, es decir nuestro ser, nuestra alma, esta siempre intacta y sana, es nuestro ego y es nuestra parte humana la que se «rompe y quiebra». Escribo entre comillas porque en realidad nada se rompe sino que cada experiencia permite la oportunidad de un aprendizaje y una evolución que nuestro ser ha venido a tener. Una vez encarnamos en un cuerpo físico adquirimos un Ego, que permite estructurar nuestro ser en un personalidad concreta para poder funcionar en la Tierra. Así empezamos el proceso de individualización para vivir una experiencia humana separados de la fuente. Una vez nacemos lo hacemos en un contexto cultural concreto, con unas normas sociales, con una distinción sobre «el bien» y «el mal» determinadas a cada cultura. Este proceso civilizador supone la creación de un constructo y unas narrativas determinadas que crearan un sistema de creencias que determinará el consenso colectivo sobre la realidad, sobre el bien y el mal, lo correcto e incorrecto, lo aceptable e lo inaceptable.

Cualquiera que no se someta a este proceso seguirá siendo, a ojos del colectivo, «primitivo» y en una sociedad culta no habrá lugar para él. Todos nacemos completos, pero la cultura nos exige que sólo expresemos parte de nuestra naturaleza y rechacemos otras. Dividimos el ser en un ego y una sombra porque nuestra cultura insiste en que nos comportemos de una forma determinada. Solo conectando con nuestro ser podemos hallar el equilibro entre los dos lados del espectro: luz/oscuridad.

Esto sucede a nivel cultural ( también existe una sombra colectiva que se expresa mediante las guerras y conflictos) y también dentro de los sistemas familiares a los que pertenecemos. Cada sistema familiar tiene su propio sistema de creencias sobre lo que es aceptable y lo que no lo es, al cual cada miembro del clan debe someterse si no quiere ser expulsado y, por lo tanto, si no quiere enfrentarse a la muerte. Este miedo a morir si somos expulsados del grupo, es un miedo atávico, heredado de nuestros ancestros cuando vivían en los bosques y sabanas durante la prehistoria, en la que era imposible sobrevivir solo fuera de la tribu.

¿Cuándo se empieza a conformar nuestra sombra?

De niños, es cuando empezamos a formar nuestra personalidad y a conformar nuestra estructura mental, sobretodo de los 0 a los 2 años, periodo en el cual se crean el mayor número de conexiones neuronales que determinaran nuestro sistema de creencias inconsciente. Durante la infacia nuestros padres son el único referente que tenemos y de los que aprenderemos cómo es el mundo, heredaremos su visión y su sistema de creencias, lo que esta bien y lo que esta mal. La necesidad de sentirse parte de la familia es una necesidad de vida o muerte, por lo tanto el niño adoptará todas las creencias necesarias para poder sobrevivir.

Así que es durante la infancia cuando se va creando la sombra y durante la edad adulta cuando se enfrenta. El niño aprende que sentimientos, emociones y actitudes debe esconder o reprimir para ser aceptado dentro del grupo y por lo tanto seguir viviendo.

No solo se convierten en sombra todos aquellos aspectos que se consideran negativos o inaceptables por la sociedad o sistema familiar, sino que también se reprimen aspectos positivos de los cuales no nos sentimos merecedores, dado que el ego, encargado de proteger nuestra estructura mental intentará evitar a cualquier precio que no salgan a la luz, creencias que puedan desestavilizarlo. Es decir si de pequeña tuviste un padre más preocupado por su trabajo que por ti, eso pudo provocar una falsa creencia de que no eras importante y que no merecías ser amada. Esa creencia provocará ciertas actitudes y comportamientos inconscientes que reafirmaran aquello que la mente cree,( mecanismo necesario para sobrevivir ante el aparente caos y entropía de la realidad), generando orden y estructura. Así que se enterrará en el inconsciente cualquier ápice de amor propio y valor personal, que son los elementos necesarios para impulsarte a tomar las acciones que te conduzcan a la realización de tus objetivos, a tener el valor para poner limites saludables con otras personas y a darte el permiso para cubrir tus necesidades, sean cuales sean, más allá del juicio y la moral cultural.

Así que tanto si hay un sentimiento de superioridad como de inferioridad seguiremos moviéndonos en el terreno del ego, dado que el Ser se sabe completo en cada momento, y es el puente que nos permitirá integrar nuestras luces y sombras, recobrando el equilibro.

¿Cómo podemos conocer nuestra sombra?

La sombra se oculta detrás de nuestros sentimientos secretos de vergüenza.

La vergüenza revela todos aquellos sentimientos que negamos, los tabúes sexuales, los efectos corporales, los remordimientos emocionales y posiblemente todo aquello que deseamos pero que no nos atrevemos a hacer.

Cuando el sentimiento de vergüenza, por ejemplo, tiene que ver con las personas a las que amamos o incluso con nosotros mismos, la sombra permanecerá en la oscuridad, lejos del alcance de unos ojos amorosos y por lo tanto será más difícil su integración

La sombra se proyecta sobre los demás y el mundo para no tener que asumir la responsabilidad sobre ella, a menos que nos esforcemos para evitarlo. Cuando sientes emociones muy contrastadas y desproporcionadas del tipo enfado, rechazo, escepticismo y rabia es tu sobra proyectándose.

  • «Esta persona me cae muy mal sin tan siquiera conocerla», cuando miras el perfil de alguien en Instagram, por ejemplo…
  • «O alguien que te pone de los nervios sin que puedas evitarlo», el novio de tu amiga…
  • «¡No puedo creer que me haya hecho esto a mi!»: en relación a una amiga tuya….
  • «La presencia de esta persona me incomoda y no se porque…»

Lo más probable es que estés proyectando tu propia sombra en un intento inconsciente de desterrarla de ti misma, atribuyendo esos rasgos rechazados a un elemento externo a ti, ya sea una persona, una situación o a una realidad concreta.

También puedes detectar tu sombra a partir de la observación minuciosa de tus adicciones. Al principio las adicciones son difíciles de reconocer, porque evidentemente son sombra y por tanto están en el inconsciente, impidiendo reconocerlas y aceptarlas. Negaremos una y otra vez que «eso» nos sucede a nosotras ya que aunque sea de un modo inconsciente amortiguan los sentimientos de vacío invisible, e imposible de llenar, porque este no es reconocido. Así es como el alcohol, las drogas, el sexo, la comida, las compras compulsivas o el scroll infinito en internet,por poner algunos ejemplos, cumplen con la función de ocultar nuestras necesidades mas profundas, dado que el ego cree que enfrentarlas supondrá un dolor demasiado grande, imposible de sostener y que puede romper las estructuras mentales sobre las cuales se ha ergído.

Los lapsus verbales también son sombra, aquello que decimos sin querer y sin poder controlar.

Y también puedes detectar tu sombra a partir de los síntomas físicos. La mente puede olvidar y enterrar recuerdos e intentar reprimir emociones, pero el cuerpo nunca miente y como mecanismo de supervivencia intentará compensar aquello reprimido permitiéndole salir y manifestarse por otro lado. Así la ansiedad, los dolores crónicos, enfermedades auto-inmunes o las conocidas psicosomáticas son un estrategia del cuerpo para mantener el equilibrio energético.

La vergüenza es una de las emociones que generan fugas energéticas más grandes dentro de nuestro sistema ( físico, emocional, mental y espiritual). Cuando la sombra todavía permanece oculta a nuestra consciencia suele provocarnos estados de cansancio sin motivo aparente, depresión o ansiedad. Una fuga energética de nuestro sistema supone una gran perdida de energía vital y es la forma más fácil de entregar nuestro poder personal o chi, a un elemento externo.

Sin poder personal no tenemos la energía necesaria para desarrollarnos ni alinearnos con nuestro ser más auténtico, es difícil escuchar la voz de nuestra alma y conectar con nuestra intuición y por lo tanto dificulta el proceso de manifestación consciente.

Una fuga energética puede suponer dificultad para ganar dinero, pérdidas económicas, dificultad para desarrollarse a nivel profesional, problemas en las relaciones personales, etc.

Preguntas que puedes hacerte para empezar a trabajar con tu sombra

Te recomiendo que te hagas con un diario en el que cada día puedas ir escribiendo y reflexionando sobre estas cuestiones, e ir poco a poco indagando en la oscuridad de tu inconsciente.

  • ¿Cuales son los sentimientos y pensamientos más íntimos que más vergüenza te daría que alguien descubriera de ti?
  • ¿Qué rasgo de tu persona te gustaría deshacerte?
  • ¿En qué formas te sientes sucia, inaceptable, o veronzosamente diferente?
  • ¿A quién rechazas con más severidad de tu familia? ¿ Y de tu grupo de amistades? ¿ De la esfera pública? ¿Por qué?
  • ¿Qué grupo de personas te produce más miedo y por qué?
  • ¿ Qué rasgo de tu pareja o amistades te resulta más insoportable?
  • ¿Qué deseo o emoción estas tratando de evitar cuando sucumbes a una adicción?
  • ¿Qué emoción o recuerdo esta tratando de evitar determinado c
  • síntoma físico?


La semana que viene compartiré contigo una meditación hipnótica muy poderosa que te ayudará a integrar estos aspectos que rechazas de ti misma facilitando la sanación y el perdón. Una vez hemos integrado la sombra, esta deja de tener poder sobre nosotras y nuestro ser emerge irradiando autenticidad y amor propio. Alineada con tu propósito esto genera una frecuencia de alta vibración de gran magnetismo que facilitará la cocreación de aquellas cosas que estés manifestando en estos momentos de tu vida. Si quieres saber más sobre el proceso de la manifestación consciente puedes leer este artículo.

Mientras tanto puedes suscribirte a mi newsletter y recibirás gratuitamente el curso «Descubre tu verdad personal Yo Soy» en la que te comparto una meditación hipnótica que te ayudará a descubrir muchas de las creencias inconscientes que te están impidiendo ser tu misma y te alejan de tu ser. Este trabajo también te ayuda a poner luz a tu sombra para poder integrarla.

Espero leerte y saber cómo te esta yendo el trabajo. Estamos todas juntas en este proceso. <3

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