Como ya os he contado, no manifestamos desde nuestros pensamientos conscientes, ni mirando cada día un moodboard colgado en la pared, con fotos de Pinterest, mientras anhelamos que se materialice nuestra vida ideal.

Tampoco manifestamos abriendo portales mágicos, o haciendo rituales durante la luna llena.

Ni tampoco a través de las visualizaciones creativas.

Aunque ciertamente todo lo anterior ayuda a expandir nuestra consciencia y a conectarnos con un estado emocional determinado.

En realidad manifestamos desde nuestras creencias inconscientes que se formaron entre lo 0 y los 7 años. Nuestras creencias inconscientes son las que conformaran toda nuestra estructura mental, es decir, nuestros circuitos neuronales por donde circulará la información percibida del mundo exterior. Y pensad que nuestro inconsciente supone un 90% del total de nuestra mente, por lo tanto el magnetismo energético de esa parte oscura de nuestra consciencia es la que estará, de forma automática, creando nuestra realidad.

Por eso de nada me sirve querer cosas a nivel consciente, tener deseos u objetivos, si a nivel inconsciente no me siento capaz o merecedora de ellos.

Porque básicamente nuestro principal problema, a la hora de manifestar, es la falta de merecimiento y de amor propio.

El merecimiento y el amor propio son estados del ser de alta vibración energética con una fuerza magnética muy grande, y es desde esos estados desde donde cocreamos la abundancia. Y son la base de un sistema de creencias equilibrado.

Además nuestro sistema de creencias inconsciente va a condicionar nuestro comportamiento, que determinará el resultado de nuestras acciones y la realización o no de nuestros objetivos. Un determinado comportamiento puede favorecer de forma lógica y racional el output de una situación, así como el acceso a mis recursos internos y a mi intuición.

Así que la manifestación consciente es un proceso energético que viene determinado por el sistema de creencias y el comportamiento en el plano físico: acciones, actitud y energía.

El amor es el estado del ser de más alta frecuencia vibratoria. Si yo me quiero, me valoro y me respeto a mi misma, me sentiré merecedora de la abundancia que llegue a mi vida. Pero no es cuestión de lo que yo «pienso o siento» a nivel racional que merezco, sino que es la frecuencia que mi sistema energético esta emitiendo al Universo la que determinará que situaciones, personas y sincronicidades se materializarán en mi realidad concreta. Así como la capacidad que tenga de acceder a la información de mi ser superior a través de la escucha de mi intuición.

Si tengo amor propio,si siento amor, estoy emitiendo frecuencias de alta vibración, que atraerán energías de igual frecuencia. Si por el contrario siento un gran vacío emocional, me desprecio, rechazo mi cuerpo, me culpo por los errores cometidos, etc, estaré emitiendo frecuencias de baja vibración. Aquí no hay juicio, ni bien ni mal, es todo una cuestión energética. Y recuerda no es lo que crees que piensas que mereces es lo que inconscientemente sientes y crees que mereces.

No es cuestión de lo que pienso o siento a nivel consciente sino de lo que vibro, ya que como siempre digo el Universo entero es energía vibrando a distintas frecuencias, incluida tú.

El Universo se ordena a partir de patrones geométricos sincronizando energías de igual frecuencia. Es decir mediante la ley de la atracción o magnetismo.

El Universo es infinito, así como la abundancia. Si esta frase te chirría y estas pensando, si bueno, es muy fácil decirlo, pero yo soy pobre…o mira la gente en X lugar. ¿Si el Universo es infinito por qué existe la pobreza?

Esta es una gran pregunta que la humanidad lleva siglos haciéndose y que a penas ahora empezamos a comprender su respuesta. Es todo una cuestión de consenso de paradigmas y sistemas de creencias. El universo es infinito como la abundancia. El universo es infinito como la escasez.

Pero esto ya lo contaré en otro post más adelante, que sino me desvío del tema:

cómo reprogramar nuestras creencias para la manifestación consciente poniendo en práctica la ley de la atracción o magnetismo.

Bien, gracias a los avances científicos se ha descubierto que nuestro cerebro es plástico y tiene la capacidad de moldearse mediante ejercicios de reprogramación mental. Eso quiere decir que estamos continuamente generando nuevas conexiones neuronales o reforzando las ya existentes y que las neuronas contrariamente a lo que se creía son células que si se regeneran hasta el día de nuestra muerte.

¡Así que hay esperanza!

También se ha descubierto que en función de la actividad mental que estamos teniendo nuestro cerebro emite unas ondas cerebrales determinadas. Es decir, si estoy haciendo cálculos matemáticos mi mente estará emitiendo unas determinadas ondas cerebrales con una frecuencia determinada: esteremos emitiendo información energética al Universo.

Si estoy meditando emitiré otras ondas distintas a si estoy creativa, o durmiendo….Así que nos pasamos emitiendo información energética en forma de ondas cerebrales a todas horas del día. Somos como radios que emitimos información sobre nuestra actividad mental continuamente.

¿Y de donde sale la mayor información que emitimos?

Del inconsciente que representa el 90% de nuestra mente, es decir que tiene 90% más de fuerza magnética que nuestra mente consciente, que solo representa el otro 10%.

¿Entonces como reprogramar nuestro inconsciente?

Primer paso: hacernos conscientes de nuestro sistema de creencias consciente.

Observa como piensas y como te expresas. Coge un diario que te sirva para hacer el seguimiento de este proceso y empieza a contestar las siguientes preguntas:

¿Qué pienso de mi misma?

¿Qué opino sobre mi cuerpo?

¿Qué opino de mi familia?

¿Qué opino de mi país, de mi cultura, del sistema en el que vivo?

¿Qué pienso del mundo?

¿Qué pienso sobre el trabajo?

¿Qué pienso sobre el amor?

¿Qué pienso sobre el dinero?

En una primera pasada aparecerán todas aquellas creencias que tienes más o menos en la superficie: representaran tus creencias conscientes. Algunas podrían ser expansivas, pero seguramente la mayoría de ellas serán creencias limitantes sobre como funciona el mundo, y sobre la imagen que tienes de ti misma.

Por eso como segundo paso hay que ahondar un poco más profundo y sentarse a observar que creencias limitantes tienes al rededor de ti misma, del dinero, del trabajo, del amor, etc Intenta detectar las frases que empiezan con:

Creo que...es muy difícil dedicarse a lo que te gusta (miedo- creencia limitante)

Me temo… que con esta crisis no encontraré trabajo (miedo- creencia limitante)

Confío en que… todo saldrá bien ( Confianza- creencia expansiva)

Presta atención también a las afirmaciones generales:

Todo me sale mal, nunca tengo dinero para nada, no tengo tiempo, esto es muy difícil etc

Y por último analiza las frases que determinan como te ves:

Yo soy muy torpe con las cuentas, yo no soy muy ordenada, yo no tengo mucha suerte en...

Y por último observa que creencias «positivas» te están limitando…son creencias trampa, como:

Ayudar a los demás es de buenas personas

La familia es lo primero

Para ser un buen profesional hay que estar siempre disponible

Y por último antes de reprogramar intenta descubrir cómo integraste esta creencia:

  • Me lo dijo mi padre/ madre/ profeso / (autoridad externa a ti)
  • Todo el mundo lo piensa (Paradigma cultural)
  • A través de una experiencia (Experiencia propia)
  • Por que es lo correcto (Moral, contsructo cultural y religioso)

Esta parte es importante para entender que la mayoría de creencias inconscientes que tenemos no son nuestras, sino que son heredadas y aprendidas durante nuestra infancia y que forman parte del constructo cultural del cual formamos parte. Ahora como adultas tenemos la posibilidad de responsabilizarnos de nosotras mismas e integrar aquellas creencias que si se alinean con nuestro verdadero ser. Reprogramarse es uno de los caminos para llegar a nosotras mismas y desbloquear nuestro verdadero potencial.

Reprogramar todo tu sistema de creencias limitantes es un trabajo y un proceso, es un camino de autoconocimiento así que te recomiendo que tengas paciencia y vayas dando cada día un nuevo paso. Que empieces con creencias limitantes sencillas, o que te resulten más verosímiles en estos momentos a la hora de cambiarlas por una de positiva y expansiva. Es decir que hay que ir desborzando la maleza hasta llegar poco a poco a las creencias más duras y troncales de nuestra estructura mental. Poco a poco y paciencia.

Así que elige una creencia que quieras cambiar. Escríbela en tu diario.

Ahora reescríbela para convertirla en una creencia positiva. Por ejemplo si tu creencia es:

  • No creo que pueda conseguir lo que me propongo porque es demasiado tarde

Reescribela

  • Siempre puedo conseguir todo aquello que me propongo

Y ahora haz este ejercicio de reprogramación:

Busca un lugar comodo y tranquilo en el que nadie te moleste durante 15 minutos. Sientate en una silla o si lo prefieres puedes estar de pie.

Cierra los ojos y da tres respiaciones profundas. Junta las puntas de los dedos de la mano derecha con la de la izquierda. Así:



Dirige tu atención a la respiración mientras vas relajando más y más tu cuerpo. Hazte consciente del cuerpo. Sigue respirando durante unos minutos, hasta que sientas que estas totalmente relajada. Esta posición de las manos ayuda a equilibrar los dos hemisferios del cerebro y la respiración pausada ayuda a que tu mente se relaje y sea más fácil acceder al inconsciente donde deberemos reprogramar la creencia.

Una vez sientas que estas totalmente relajada, pasa la pierna derecha por delante de la izquierda, y entrelaza las manos de la siguiente manera:

Ahora durante 5 minutos repite la creencia positiva mentalmente, si dejar de respirar pausadamente, y sintiendote relajada. Si ves que tucuerpo se tensa, relaja y sigue respirando.

Pasados 5 minutos, haces lo mismo pero pasando la pierna izquierda delante de la derecha.

Es importante comprender que las creencias no tienen por qué ajustarse a la realidad presente. Su finalidad es suministrar una motivación a fin de que el desempeño comience a elevarse, así como la frecuencia energética de tu sistema, hasta alcanzar tus metas. La creencias determinan las acciones y de las acciones dependen tus resultados.

Recuerda que manifestamos desde nuestras creencias inconscientes, que actúan de forma automática continuamente. Cámbialas y cambiará tu energía, tu inspiración se ampliará, tu autoestima crecerá y tus acciones serán totalmente distintas y genuinas. Cuando pones todos estos mecanismos en funcionamiento el Universo responde.

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¡Cuéntame como te ha ido!

Un saludo muy grande